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martes, 11 de septiembre de 2012

Nocturnos


Con una fuerte presencia de la poesía, Edgardo Cozarinsky se aleja de los naturalismos del cine, en su último trabajo proyectado en el Bafici de este año: Nocturnos.
Luis, el personaje central de esta historia que no es historia, deambula por la noche de Buenos Aires, atravesando su belleza y brutalidad, cualidades que conviven como en un mismo poema.
Violencia impregnada en las paredes de la ciudad, verdades que se hacen transparentes al esconderse el sol, almas vagabundas, deseos que acechan, miedos, rencores, pasado.
Estos nocturnos no olvidan, viven así de noche a noche acumulando su historia, y la que no es suya, para cargar con un peso inevitable pero sostenible.
Porque la dificultad de vivir también es poesía.
Y el cine es el lenguaje de Cozarisnky.
Los personajes principales: la noche y la música. Después la palabra y las caras: Esteban Lamothe, Marta Lubos, Esmeralda Mitre, Jimena Anganuzzi, Luis Ortega, Rita Pauls, entre otras...
Las ideas más personales transcriptas a la pantalla por medio de un proceso de trabajo accidentalmente perfecto, que logra que la obra final, sea una porción de alma de su realizador.
Desaparece la posibilidad de juzgar objetivamente la película porque quién soy yo para determinar si cuando alguien llora, llora bien. O cuando alguien se expresa, se expresa bien.
Nocturnos es uno de los aullidos de Cozarinsky al alcance de todos, como espectadores.
Creo que solo basta con tomar el derecho que se nos otorga a disfrutarla.
Nocturnos es cine nacional con esencia, con contenido invisible y penetrante.   

"No me entregues, tristísima medianoche, al impuro mediodía blanco" A.P.



jueves, 26 de abril de 2012

Electrick Children

BAFICI 14 [2012]


Encabezo ésta crítica con el trailer prometedor de la ópera prima de Rebecca Thomas. El responsable de las funciones agotadas de todas las proyecciones del Bafici, con esa fotografía hermosa y esa historia que adelantaba creatividad y una iniciativa original dentro del grupo de películas sobre adolescentes.
Rachel es una quinceañera de familia mormona que en un acto de rebeldía, escucha a escondidas un cassette azul que contiene una versión de "Hanging on the Telephone". En el instante en que empieza a sonar la melodía rockera, algo indescriptible le recorre el cuerpo a Rachel, y de un día para el otro, la jovencita está embarazada.
No importa cómo lo tomen las personas que la rodean, ella sostiene que fue una inmaculada concepción por la grabación que contiene la cinta. Así como le enseña su religión acerca de la concepción de Jesus, pero con un cassette.
Ante tal panorama, la familia de Rachel arregla una boda con un joven de la comunidad, y frente a esto, Rachel no encuentra otra opción más que fugarse a la búsqueda de quien debería compartir con ella el nacimiento de su hijo, la voz en el cassette.

ok..... Algunos pueden considerar la trama un tanto absurda y ridícula, pero a mí (y creo que a muchos, debido a la nula cantidad de asientos vacíos en las salas en las que se proyectó) me causó curiosidad. Juzgando por su trailer, para mí era una de las promesas del Bafici.
La película comienza bien, planteando lo que ya sabemos, creando el clima y construyendo la historia que se nos presenta en el trailer y en la sinopsis.
Desde el primer minuto descubrimos un grado de humor que sorprende."Ah bueno, van a acompañar la trama con un poco de comedia, ok" pensamos... y nos reímos en cada chiste o cada situación cómica que se presenta. Es una película entretenida y llevadera, que se disfruta -perdón, chiste interno- y con unas actuaciones realmente muy buenas. Julia Garner ("Martha Mercy May Marlene") hace un genial trabajo en el rol protagónico. Hermosa, ingenua y fascinada con el nuevo mundo que se le presenta al alejarse de su familia, Rachel es el centro de la película, que mira su alrededor con ojos primerizos y nos invita a observarlo igual. Pero es Rory Culkin ("The Chumbscrubber", "Scream 4"), quien a mi gusto aprovecha sus escenas al máximo, robándose la atención en cada oportunidad que tiene, entregando una actuación memorable y recreando un personaje aún más complejo que la inmaculadamente embarazada Rachel. El es Clyde, perdido en su mundo interno, va a vivir profundos cambios desde la llegada de Rachel a su vida. Liam Aiken ("Una Serie de Eventos Desafortunados") es Mr. Will. Atraviesa la película sin grandes responsabilidades pero protagoniza momentos disfrutables.
La fotografía es unos de los mayores atractivos del film, siempre impecable desde el primer encuandre, y no decae en ningún momento. El problema de Electrick Children es que nunca despega realmente de esa introducción que desarrolla con gran detalle. La llegada de Rachel a Las Vegas, el mundo con el que se encuentra y el mundo que deja detrás, pero qué hay de esa increíble historia de la cual pretendemos algo de información? Vamos... la chica acaba de quedar embarazada por escuchar un cassette... Tenemos el escenario, la fotografía, los actores y la trama ideal para hacer una película inolvidable, distinta, llamativa... y de golpe (o no tan de golpe) nos encontramos con que todo eso que era tan prometedor, es solo el contexto, la excusa para contar una historia trillada (suena un poco duro, pero es la realidad). Tal vez lo valorable es que se cuente la misma historia, dentro de un contexto único, pero para mí esta misma cualidad representó la base de la decepción.
Al fin de cuentas Electrick Children es una comedia dramática de adolescentes que sigue a una chica al encuentro con sus raíces y con ella misma. En lo único que dista de todas las películas que abarcan la misma temática, es en el disfraz que la envuelve. Electrick Children se esfuerza por ser diferente, como lo hacen los adolescentes que terminan haciendo las mismas cosas que todos los que se esfuerzan para ser diferentes, logrando el resultado opuesto. Los errores que se cometen responden a estos esfuerzos, descolocando a la película de cualquier casilla. Y no es que prefiera que las películas encajen cómodamente en las estructuras de los géneros, pero Electrick Children pareciera ser lo que no quiere ser, y nunca llega a ser lo que pretende. A partir de la primer mitad de la película, esa incomodidad comienza a invadirnos y a acompañarnos en la experiencia, que aunque no llega al destino esperado, vuelvo a repetir, se disfruta.

No quiero ser redundante pero no puedo dejar de destacar (aunque sean puntos negativos) que incluso los aciertos de la película personalmente creo que representan los defectos del film. La hermosa fotografía no solo fue desperdiciada, sino que está mal utilizada, creando atmósferas y climas que engañan. Estéticamente Electrick Children podría ser una película profunda y compleja, con mucho más en su interior que lo que se muestra en la superficie, al estilo de "Paranoid Park" u "Os Famosos e Os Duendes Da Morte", pero es en cambio mucho menos que lo que se muestra en la superficie. Creo que me ha pasado muy pocas veces en el cine, el dejarme llevar por mis expectativas y decilucionarme de esta manera, pero siento que Electrick Children produce este efecto sin la necesidad de las expectativas previas... No puedo separarme de mi persona, yo la ví y no puedo decir cómo se sentiría alguien al verla sin esperar nada en especial. Sinceramente no puedo.
Trato de ser lo más objetiva posible, y éste es el resultado.
Es una linda película. Pero nada más que eso... (odié que sea nada más que eso...)

Lo Más: Rory Culkin
La Escena: Cuando ella escucha el cassette, la cámara subiéndole por el cuerpo como cosquillas.
Y la escena de los chicos en la calle, la que aparece en el trailer, hermosísima, fresca, y fotográficamente inspiradora.
Lo Menos: La enorme pretensión que imposibilita a la película ser lo que realmente es, sin defraudar.

[Pony-Puntaje> 5]

miércoles, 25 de abril de 2012

Bafici en imágenes

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

jueves, 19 de abril de 2012

Tomboy

BAFICI 14 [2012]


Con una mirada sensible al extremo (de la que nunca hay demasiado) Céline Sciamma narra las primeras semanas de Laure en una ciudad nueva.
Al entrar en territorio desconocido Laure, de 10 años, aprovecha el anonimato para hacerse pasar por un niño al que apoda inmediatamente Mikael. Bajo este personaje, se hace amiga de los niños del barrio.
Somos invitados a su mundo privado, a sus ratos en casa, con su mamá embarazada, su hermana menor (linda!) y su papá.
Cada escena está cargada de una bella cotidianidad, que nos hipnotiza y nos hace sonreír, enternecidos ante las imágenes de una infancia que pueden fácilmente invocar profundos recuerdos, o despertar sensaciones incontenibles.
Personalmente creo que el mayor mérito de este largometraje está en la habilidad de su directora para extraer las interpretaciones de estos niños, que brillan en pantalla mucho más que otros actores adultos del cine en general.
Cada escena connota tiempo y trabajo previos, que sin duda generaron un grado de comodidad en los niños que les permite aparecer tan distendidos y naturales en cámara. Sea cual sea la técnica usada para el resultado que tenemos frente a nosotros al mirar Tomboy, Céline Sciamma dio en el blanco, logrando una película sensible, profunda, y hermosamente hipnótica que aborda un tema complejo, que invita a la reflexión y afortunadamente obliga a la observación.
La identidad y la identidad sexual, se desarrollan desde los primeros años de la infancia. Así la vemos a Luare, atravezando una etapa que aunque no podamos especular de manera determinada sus resultados, seguramente será decisiva para su vida.
Siempre es un placer encontrarse con estas producciones que tienen como protagonistas, niños que impactan desde su talento (Let The Right One In / Flickan); y los realizadores que logran extraer ese talento, y plasmarlo en obras de arte como Tomboy.
El tercer largometraje de Sciamma me obliga a retroceder en su filmografía con la certeza de encontrar sensibilidad, virtuosismo en la realización, belleza y emoción.
El Bafici es un lugar para venir a buscar estas cosas. Estas experiencias y estos resultados. Por eso me gusta tanto. Nunca habría caído en mis manos esta película de no ser por el festival.
Pura belleza desde que me senté en la butaca hasta que me levanté. Cine de bajo presupuesto y sin distribución, y sin embargo, arte que vale la pena.
Todos los que compramos entradas en el Bafici lo hacemos en búsqueda de estas lindas sorpresas. Una peli francesa de una nena que se hace pasar por varón. Tomboy no es solamente eso. Es Cine.

PD: No quiero dejar de mencionar el personaje de Lisa. Solo eso.. nombrarla..

Lo Más: Las actuaciones de los nenes (especialmente Malonn Lévana y obviamente Zoé Héran)
La Escena: En la cena cuando Jeanne le cuenta a sus padres que salió a jugar con su hermana...
Lo Menos: Creo que le falta un poco de drama. Es un drama, y me dejó demasiadas cosas lindas...

[Pony-Puntaje> 8]


martes, 17 de abril de 2012

L’Âge Atomique

BAFICI 14 [2012]


This is the room, the start of it all,
Through childhood, through youth, I remember it all,
Oh, I've seen the nights filled with bloodsport and pain,
And the bodies obtained, the bodies obtained, the bodies obtained.
Where will it end? Where will it end?

Ian Curtis

Héléna Klotz elige abarcar su primer largometraje de ficción utilizando el romanticismo de lo poético como recurso fundamental para retratar la juventud. Desde el seguimiento de dos amigos que se embarcan en la noche parisina, nos encontramos frente a una historia que sirve como ícono de la juventud actual en general, sus problemáticas, sus intereses y sus sentimientos. Un universo en común que la mayoría de nosotros atravezamos a determinada edad, pero no todos los cineastas han sido capaces de representarla de manera tan llamativa, interesante, pintoresca y hasta trágica como Klotz, en esta primer parte de su trilogía sobre la juventud.
L’Âge Atomique es una canción de Joy Division (metafóricamente hablando) o un poema del joven Rimbaud. La soledad y claustrofobia de la noche, de las miradas que juzgan, de los cuestionamientos que invaden la mente, impregnan cada escena; volviéndola un relato trágico y desesperado, como la marea de sentimientos desbordantes que llevan a estos dos amigos a pasar una noche más en lo más profundo de una crisis existencial que no saben realmente cuando acabará. Fuman sin parar, piensan sin parar, se pelean entre ellos, con los demás, con ellos mismos. Intentan escapar, pero vuelven, una y otra vez, al vacío.
Las lágrimas, las palabras que expresan con acierto en forma de verso lo que pasa por su cuerpo, los fantasmas, el bosque inmenso y helado de un invierno que podría tranquilamente ser solo interno. La ambigüedad de las relaciones y las infinitas dudas que nunca tendrán respuesta.
L’Âge Atomique es un bello relato que atrapa desde el primer paseo en metro por Paris, desde el primero de cientos de cigarrillos, desde la primera de varias lágrimas.
Cuestión de gustos supongo, pero la teatralidad y la poesía de esta película, para mí, la hacen única y encantadora.
Todavía quedan muchas películas para ver en el festival, pero ésta se ha grabado en mi memoria desde "l'heure magique, l'heure bleue".

En las escaleras del Abasto, esperando para ver otra película, nos entrevistó (a Nico y a mí) una editora del blog de I Sat. Hizo una pregunta que quedó rondando en mi cabeza.
3 palabras para describir la película?
*Poética
*Intima

*Universal 


Lo Más: La Poesía
La Escena: En el boliche, cuando Rainer le recita un poema a Victor.
Lo Menos: Al final pierde un poco la intensidad del relato.

[Pony-Puntaje> 8]

I Sat en el BAFICI

La estudiante de fotografía de 23 años frecuenta el festival desde 2007 y, en el tercer día del festival, ya había visto 3 películas: “Quantum Men”, “Hemel” y “L’Âge Atomique”. Su preferida había sido la última, cuya historia narra la noche de dos adolescentes en París.

Cuando hablamos sobre I.Sat, se nota en la sonrisa de Sofía que se trata de una fanática. “La programación no se ve en otros lados y me encanta ‘Primer Plano’. Además uno sabe que después del BAFICI va a ver muchas de estas películas en la pantalla del canal”, dijo Sofi.
 Ana Manfrinatto

Hemel

BAFICI 14 [2012]


Empujar los límites. En esta idea hizo hincapié Sacha Polak, la directora de Hemel, al finalizar la proyección de su película dentro del marco de la competencia oficial del BAFICI. Su primer largometraje se centra en la joven cuyo nombre da título al film, quien al menos en el tiempo de su vida narrado en la película, se dedica a entablar relaciones fugaces e impersonales con hombres como si fuera una simple práctica deportiva y vacía, aún cuando la mera intención poco exitosa de Hemel es, en el fondo, llenar su vida. El único hombre que realmente le importa es Gijs, su padre, quien en el ambiente de las relaciones, se comporta de manera similar a ella, incapaz de generar un vínculo profundo con ninguna de las mujeres que cruzaron su vida, luego de la temprana muerte de la madre de la protagonista.
Este es el retrato de una relación que refleja una realidad típica de la sociedad actual, donde los límites y los roles se desdibujan. Donde el padre pasa a ser padre y madre a la vez, o la hija, pasa a ser hija y confidente a la vez. Amor y deseo conviven en el terreno pantanoso de esta relación, que se vio afectada en un punto en particular, donde uno de los roles que la sostenían, desaparece.
"Hemel" es un proyecto interesante, que surge de las vivencias de la propia Sacha, quien fue criada por un padre soltero. A partir de estas experiencias, y conectándolas con algunas ideas que ya había empezado a desarrollar en un corto, escribió Hemel junto a Helena van der Meulen.
Con una mirada ultra femenina que explota al máximo la belleza de su actriz principal, "Hemel" nos lleva de la mano incluso hasta el borde del abismo.
Hannah Hoekstra interpreta a esta chica de 23 años, perdida entre la admiración a su padre y su propia maduración. Fue seleccionada de entre muchas otras mujeres que acudieron al casting en busca del papel. Sacha al verla le dijo "el papel es tuyo si lo querés". A pesar de la nula experiencia, Hannah sorprende e hipnotiza.
Todo el impacto emocional de la película recae sobre su interpretación y en la química que tiene con su coprotagonista, Hans Dagelet (Gijs), con quien ya tenía una relación cercana, (padre de su mejor amiga).
"Hemel" es una película personal y humana que ubica a su realizadora bajo la mirada expectante de quienes esperamos buen cine todos los años. Con su primer largometraje se ganó ese lugar, demostrando haber logrado lo que buscaba y su capacidad para contar una historia provocadora y movilizante.
Hay varios detalles memorables, (canciones, imágenes, y diálogos) que la despegan del enorme catálogo del festival.

Lo Más: Sacha Polak (su visión y su dirección)
La Escena: Hemel cantando la canción "Never Nooit Niet"
Lo Menos: Los diálogos de las escenas en la disco.

[Pony-Puntaje> 7]